Ya rugiste....
Vamos quedando pocos.
Menudo escandalo montaste el diá que
finalmente me emancipé y disque tu
número telefónico y sádica como soy
pocas veces, y no sin esfuerzo, rei del
otro lado del teléfono, mientras imaginaba tu cara de estupor del otro
lado, como autómata sosteniendo el
tubo; y te adverti, cuando por fin logre
calmarme, que esto era solo el comienzo, que haber llamado solo era
la confirmación de mi valentia y que
tengas cuidado.
Anda con cuidado.
Porque yo se todo.
Viene llegando el día.
Siempre en posición fetal.
Hoy al levantarme, pasado el mediodia,lo primero que recibi no fue una noticia de tu paradero, ya quisiera yo, sino la voz de un hombre que desde la TV me
hablaba, directamente a mi.
Con un gran cangrejo y un gran mapa de estrellas de fondo, me comunicaba que mi signo se veria beneficiado en el campo del amor, nadaria entre nuevas oportunidades y en caso de tener el alturismo de despreciarlas, tendria la chance de esperar por el retorno del que se fue. Para rematar, con total desparpajo, me advertia que mañana a las 12 am mi vida toda daria un giro inesperado, y que estaba en mi y no en otros, tomar la decision de cambiar el rumbo de una buena vez por todas.
Con la poca lucidez que me quedaba
apague la televisión y busqué en mi
biblioteca un viejo libro de astrologia, herencia de mi madre maniaca de las solucines fáciles, y busque tu signo y el mio y descubri que no solo somos altamente comptabiles, sino que llevo tu ascendente sobre mi cabeza.
No conforme con estas señales
sali a comprar el diario del dia, y
en la última pagina busque nuestros
signos. La realidad me golpeo de
lleno en la cara, nos encontramos
esta semana bajo el augurio del
mismo planeta.
Me rei.
No importa lo que hagas ni cuan
lejos vayas. Todos absolutamente
todos, confirman mas alla de tus
deseos que eventualmente vas a
volver arrastradote.
La cama contra la pared,el tapizado digno de un libro de Dos Passos, fueron el escenario para que desplegaras todo aquello que llamas
momento único.
La alfombra verde formaba un mapa
y,los ríos eran machas de alguna bebida economica, y las grandes depresiones del planeta estaban representadas por quemaduras de cigarrillos, negras en el centro, sin lava a la vista.
La cortina marrón no era más que un pedazo de trapo viejo, que en algún momento fue mantel de un casamiento feliz, o una celebración patria o una navidad calurosa; y ahora cumplia sus últimos días como ensayo básico del pudor.
Una silla en un costado sirvio para que te sentaras y aparentaras descasar y concentrarte, como si en realidad lo que estuviese en juego fuera la final de un partido de futbol, y los fánatico, locos de admiración
por ti, estuvieran del otro lado de la
puerta, listos para darte su apoyo y
su aliento.
Las sabanas misteriosamente eran
otra cosa. Como diria mi madre en
referencia a tu persona, harina de otro costal. Una flor de lis bordada
sobre la almohada,intacta,impasible.
Un cubrecamas sobrio color azul, mi
favorito, recien planchado, servia de
excusa para tapar las sabanas que no eran blancas, eran grises, un gris
soberbio.
Me tome un minúto.
Con delicadeza desarme la cama.
No es que quiera criticarte.
Me sente sobre las sabanas.
200 hilos.
Vos con la cabeza gacha, caida entre
tus piernas. Tus brazos caidos.
Nos miramos. Ordenamos comida.
Comimos sin cubiertos.
Hoy
TODO
me molesta.